Visión en 3D

Hace pocos días fui al cine a ver una película en 3D y me surgió una gran pregunta, ¿cómo funcionan esas gafas rojas y verdes?

Cuando cerramos un ojo observando un objeto y realizamos el mismo proceso con el otro ojo, podemos ver como el objeto “se mueve” con respecto a como lo veíamos con el otro ojo, aunque sabemos que el objeto no se ha movido de lugar. Lo que sí ha cambiado es la posición del observador. Cuando miramos con un solo ojo de forma individual es visto en 2D y con los dos, obtenemos dos imágenes en 2D que nuestro cerebro las combina formando una imagen tridimensional.

Cuando se graban las películas en 3D se intenta imitar lo que ocurre en lo explicado anteriormente. Se graba con cámaras paralelas para dar dos imágenes ligeramente distintas a cada ojo y que el cerebro las trate para formar la profundidad.

Hay diferentes técnicas, gafas pasivas o de polarización electromagnética y gafas activas.

Las primeras fueron las gafas anaglíficas, que son gafas pasivas. Proporcionan a cada ojo una imagen de color diferente. Una lente solo deja pasar la luz verde y la otra solo la luz roja. Al observar la película, vemos dos imágenes desincronizadas en diferentes colores. Con las gafas, una en tres dimensiones. Estas gafas tan típicas en los cines no tendrían por qué ser de esos colores, podrían ser una amarilla y la otra morada, o azul y naranja. Lo necesario es que los colores sean opuestos dentro de la rueda cromática.

La imagen obtenida no es de todos los colores, por ello se mejoró llegando a las gafas polarizadas. Estas, actuan como un polarizador, filtrando la luz mediante la polarización lineal: la lente derecha filtra ondas estrictamente verticales y la izquierda las horizontales, o viceversa. Así, cada ojo percibe una imagen diferente y nuestro cerebro se encarga de formar la imagen en tres dimensiones y a todo color. Aunque da problema cuando se inclina la cabeza, ya que el polarizador deja pasar diferentes ondas.

Las gafas activas llevan la propia electrónica para sincronizar la imagen. Evitan que el ojo izquierdo vea las del ojo derecho y al contrario. Llevan cristales LCD, una batería, un sensor infrarrojo y circuitos, lo que las hace pesadas y caras (por eso en el cine siguen utilizándose las de papel con dos colores, significativamente más baratas). Las gafas son las que filtran la imagen, obturando y desobturando a la misma frecuencia a la que se emiten los fotogramas de la película, siendo una velocidad elevada de modo que nuestro cerebro no nota el cambio, siendo interpretado como una sola imagen y creando un efecto de 3D.

 

 

Rocío Ayesa

Instrumentos de diagnóstico médico para el Tercer Mundo

En zonas subdesarrolladas en que la electricidad no siempre está disponible y los instrumentos de laboratorio tienen precios prohibitivos es necesario buscar soluciones baratas y no eléctricas. A eso se dedica el grupo de Manu Prakash en  la Universidad de Stanford, que hasta ahora ha publicado diseños para un microscopio, un laboratorio de análisis de fluidos y una centrifugadora que cumplen estos requisitos.

El primero de ellos, Foldscope (2014), consiste en un microscopio que se construye a partir de una cartulina, un juego de lentes y un led que ilumina la muestra, alimentado por una pila de reloj. Con este instrumento se puede amplificar la imagen entre 100 y 2000 veces, lo que da suficientes aumentos para detectar diversos parásitos, entre los que se encuentran E.coli  y los causantes de la malaria y la enfermedad de Chagas. También puede adaptarse mediante imanes para tomar fotos con un smartphone. Su coste está por debajo de un dólar (estadounidense) por unidad.

Ese mismo año propusieron un instrumento para llevar a cabo análisis en fluidos basado en una cajita de música modificada. Con una tarjeta microperforada se puede programar el experimento, que se hará depositando gota a gota del reactivo deseado en la cámara con la muestra. El prototipo constaba de cinco canales de fluidos y se puede usar para comprobar la calidad del agua in situ en zonas sin laboratorios próximos. Se espera que este instrumento, del que no se detalla su coste, sea mejorado en el futuro para abarcar un rango mayor de análisis, deje de ser un prototipo y se pueda emplear en países en vías de desarrollo.

Y, por último, a principios de este año, han publicado una centrifugadora hecha de papel, hilo de pescar y madera que no necesita ninguna infraestructura. El centrifugado es una técnica de laboratorio que consiste en girar muy rápido una muestra y sirve para separar fluidos con diferentes densidades. En el caso que nos ocupa, uno de los más interesantes es la sangre. Al hacer análisis de sangre es necesario centrifugarla para separar el plasma del resto. En el artículo, publicado en Nature Biomedical Engineering, describen cómo su prototipo de 20 centavos puede hacer lo mismo que una centrifugadora comercial de unos 700 dólares en el mismo tiempo o inferior, siendo impulsada sólo por un humano. Su funcionamiento está basado en un juguete infantil en que una pieza central con dos agujeros gira muy rápido al tirar de los extremos de dos cuerdas que atraviesan sendos agujeros.

Todos estos avances ayudarán a realizar pruebas diagnósticas en lugares subdesarrollados, y servirán también para acercar la ciencia a los colegios y otras instituciones de enseñanza.

Para despedirnos os dejamos un vídeo explicando el segundo invento y, para los muy entusiastas, los enlaces a los artículos científicos de origen, todo ello en inglés.

http://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0098781 (Microscopio)

https://arxiv.org/abs/1408.4874 (Análisis de fluidos)

http://www.nature.com/articles/s41551-016-0009 (Centrifugadora)

Un cordial saludo,

Guillermo Herráiz

¿Cómo ver la música?

Una de las cosas que más cautivan al ser humano es la música, pero ¿os habéis parado a pensar alguna vez que esas notas, esos armónicos, son vibraciones del aire?

Podemos oír porque nuestros oídos perciben los cambios de presión que producen las vibraciones de la onda sonora en el aire, convirtiéndolas a su vez en señales que el cerebro interpreta como sonidos. Son transmitidas por el aire, que en el caso de la atmósfera terrestre es algo favorable porque entre sus componentes se encuentra el oxígeno. Sin aire, no hay sonido. Estas perturbaciones del aire pueden ser desde una palmada, cuando se cae un jarrón de una mesa o los momentos en los que te vienes arriba y te pones a tamborilear la mesa con la canción que suena en tu cabeza.

¿Y cómo es posible que todas las guitarras de los rockeros del mundo suenen con las mismas notas? Fácil, los músicos afinan todos a partir de la nota LA, cuya frecuencia es 440 Herzios, variando la tensión y la longitud de las cuerdas de sus guitarras y manteniendo la relación de frecuencias existente entre las distintas notas, se consigue llevar este hecho a cabo. Cuanto menor sea la frecuencia, más grave será la nota. Y cuanto más larga es la cuerda, más grave es el sonido. Es por ello que un violín produce notas más agudas que una guitara y a su vez, un contrabajo más graves que la guitarra.

Ernst Chladni, considerado el fundador de la acústica, realizó un experimento en el cual fijó placas metálicas mediante un eje central y colocó un poco de arena esparcida, con el fin de producir el efecto estacionario y mediante un arco de violín, hizo vibrar la placa. El fino polvo se desplaza desde las zonas de vibración máxima hasta las zonas de vibración nula, por efecto de la gravedad. De este modo, el sonido puede verse.

Os adjuntamos un vídeo de un experimento algo modernizado con respecto al que realizó Chladni, pero que es igual de increíble que la música.

 

Estas figuras son algunas de las que pueden aparecer. Os animamos a hacer vuestra versión casera del experimento. Colocad una placa plana sobre un altavoz, o algo que transmita la vibración del sonido. Echad sal, e incluso si podéis colorearla le dará un toque más artístico aún. Y ya solo queda hacer sonar el altavoz con diferentes notas para ver el resultado.

Mandadnos vuestras fotos y vídeos con los resultados, ¡estamos deseando verlo!

Rocío Ayesa

El veto a la ciencia en RRSS – Editorial –

Desde Proyecto AN pretendemos abarcar muchos frentes, algunos tratados desde un prisma objetivo, empírico, reflexivo y otros, como el que se nos presenta en esta entrada más subjetivo que invite a la crítica y la reflexión.

Una de las patas del trípode que sostiene esta empresa basa su campo de actuación en la comunicación y desde ésta rama nos invita al siguiente editorial:

Elige una cuenta de twitter, al azar… Atiende a las personas y empresas que sigue ¿Hay algún científico? y ¿Cuántos deportistas puedes contabilizar? ¿Muchas marcas comerciales?

Aunque hayas escogido una cuenta de algún miembro de la comunidad científica, hay un alto porcentaje de probabilidades de haber encontrado entre sus seguidores a más de un o una deportista… y pocas o ninguna probabilidad de encontrar en las cuentas de los deportistas algún perfil de miembros de la comunidad científica. 

Con ello no queremos atacar ni  a las políticas de promoción de Twitter ni, por supuesto a la práctica del deporte (que recomendamos encarecidamente). Tan solo queremos poner de manifiesto de una manera simple y gráfica la situación previa que luego nos permita comprender por qué la mayoría de ciudadanos se indigne al enterarse que su jugador favorito “solo cobrará 10 millones más que la temporada anterior” y que sientan completa indiferencia al conocer que el presupuesto para el sistema público de ciencia, tecnología e innovación para 2016 crecerá un mísero 0,36%, (según el análisis de José de No, investigador del CSIC y José Molero, del ICE).

No aparecer en redes sociales (RRSS) no es una cuestión de estar o no “en la onda”. Estar presente en RRSS permite que el ciudadano tenga expectativas e intereses y con el tiempo quiera invertir su tiempo en conocer y crecer dentro de ese ámbito que va descubriendo en pequeñas píldoras a través de su Smartphone, tablet, ordenador…

El quid de la cuestión, realmente es otro…. Si las redes sociales no son más que softwares libres que se ejecutan por usuarios a lo largo y ancho del mundo haciéndose servir de los mejores y más audaces sistemas técnicos, ¿por qué es precisamente la comunidad que lo desarrolla y lo lleva a término una de las más minoritarias y excluidas de su medio?

Socialmente la ciencia ha generado rechazo frente al dominio de otras áreas en la inmensa mayoría de grupos sociales en los que cualquiera nos podamos ver envueltos. La red no tiene esos inconvenientes, internet y las redes sociales nos permiten ser libres y crecer en esos aspectos… ¿por qué entonces sigue siendo uno de los temas con menos impacto y menos repercusión en RRSS?

Generar tráfico y hacerlo accesible a otros compañeros de profesión, y sobre todo a aquellos que desconocen las áreas de actuación son pequeños avances que se traducen en interés social, en sensibilidad ciudadana, en eso que algunos llaman “ciencia ciudadana” (asunto del cual se podría escribir otro artículo)…

Acabar con la mordaza y poner amplificadores en los medios científicos es una ardua tarea nada sencilla de llevar a cabo e imprescindible para el crecimiento de profesiones vitales para el desarrollo y entendimiento del pasado, presente y futuro de la misma existencia. Un asunto que no es baladí y que en cambio parece que son demasiados los que toman como si de un juego se tratara.

Tener perfiles en RRSS no es una cuestión de moda, tener más o menos followers no es una motivación del ego, tiene una finalidad, un sentido y es un billete que se está desperdiciando, pues el viaje hace tiempo que partió. Está en ruta a una distancia alcanzable.. pero ¿por cuánto tiempo? ¿hasta cuando vamos a permanecer en esta soñolencia? 

¿?

 

Juno

Con motivo de la reciente llegada de la sonda Juno al planeta Júpiter, desde proyecto AN hemos pensado en escribir una pequeña entrada sobre la misión y algunos enlaces donde se puede encontrar más información sobre la misma.

Juno es una sonda espacial dedicada a estudiar el planeta Júpiter. Fue lanzada el 5 de agosto de 2011 desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida. Llegó a la órbita del planeta el día 4 de julio de 2016. La duración útil de la misión será de poco más de un año terrestre y tiene previsto terminar el 20 de febrero de 2018, cuando la sonda va a entrar en la atmósfera del planeta hasta estrellarse con el mismo.

Desde el pasado 4 de Julio la sonda está situada en una órbita alrededor del planeta que tiene 53 días de duración. Al llegar al planeta, la sonda tenía una velocidad de más de 64 kilómetros por segundo a la vez que se tenía que enfrentar a la radiación del planeta y también al tenue anillo de hielo y polvo que este posee. La órbita en la que se encuentra la sonda está a unas 2 900 millas sobre las nubes de Júpiter que, aunque parezca muy lejos, es lo más cercano que ha estado una sonda del planeta hasta el momento.

La misión tuvo un coste de 1 100 millones de dólares lo que hizo que los científicos y los ingenieros fueran muy cuidadosos durante el proceso de construcción y lanzamiento asegurándose de que la nave cuenta con todo lo necesario para resistir las condiciones que se presenten en el planeta que va a estudiar. Además, durante todo su viaje hacia el planeta se siguieron haciendo constantes calibraciones de los instrumentos a bordo para comprobar su funcionamiento. Seis meses antes de la llegada al sistema joviano, todos los instrumentos tenían que estar verificados y en completo funcionamiento.

Juno cuenta con tres paneles solares de forma rectangular y 9 metros de longitud que cuentan con 18 698 células solares que son las encargadas de producir la electricidad para el funcionamiento de la sonda. Los tres paneles están distribuidos alrededor del cuerpo de la sonda igual que las hélices de un molino de viento. La distancia a la que se encuentra Júpiter del Sol es de 780 millones de kilómetros lo que hace que ahí las células reciban aproximadamente un 4% de la energía solar que recibirían en la Tierra. Con ello, los paneles producen una energía de 500 vatios. Estos van protegidos con un cristal extrafuerte contra la radiación. La sonda ya se ha convertido en la nave espacial que más se ha alejado del Sol utilizando luz solar.

El campo magnético del planeta atrapa partículas cargadas y las acelera hasta casi la velocidad de la luz, lo que podría dañar seriamente los equipos electrónicos de la sonda. Por ello, los componentes electrónicos más importantes han sido guardados en cámaras con paredes de titanio puro de un centímetro de espesor, esperando que así queden suficientemente protegidos de las partículas aceleradas.

La misión tiene como objetivo estudiar la atmósfera de Júpiter, su origen y su estructura. Para ello pretende crear un mapa de la gravedad del planeta y estudiar sus campos magnéticos y sus auroras.

Anteriores misiones dejaron muchas preguntas sin contestar en lo referente al funcionamiento del planeta centrándose, en cambio, en fotografiar las lunas del mismo.

Los datos más importantes que va a recolectar la misión serán los referentes a la cantidad de agua presente en el interior de Júpiter, ya que esto sería una pista para aprender más sobre la formación del planeta.

Según las teorías actuales, el planeta se formó después del Sol en el Sistema Solar, pero antes que los demás planetas, con lo cual sabiendo más sobre su formación se podrá saber más sobre la formación del resto de planetas.

La sonda también lleva sensores que se van a dedicar a estudiar el intenso campo magnético del planeta, datos que van a ser utilizados para estudiar su interior. Lo que sabemos de momento es que el interior de Júpiter está compuesto principalmente por hidrógeno y helio que bajo la gran presión que hay en el núcleo se comportan de formas diferentes a lo esperado. Júpiter ha sido enriquecido con elementos químicos más pesados, y Juno pretende acercarnos a una teoría.

El nombre de la sonda proviene del de la esposa de Júpiter en la mitología romana, Juno, deidad que era capaz de ver a través del manto de nubes que llevaba su esposo, de la misma forma de la que se espera que la sonda vea a través de las nubes de Júpiter con un radiómetro de microondas para buscar evidencias de la existencia de un núcleo sólido.

Si queréis saber más sobre la misión, cómo se va desarrollando o datos curiosos sobre la sonda y el planeta, dejamos aquí unos cuantos enlaces de interés:

http://astronomynow.com/2016/07/04/scientists-on-edge-awaiting-junos-perilous-encounter-with-jupiter/

http://spaceflightnow.com/2016/07/05/juno-spacecraft-braves-the-unknown-at-jupiter-to-enter-orbit/

En este enlace se puede ver un video hecho por la cámara de Juno de los cuatro satélites galileanos de Júpiter.

http://astronomynow.com/2016/07/06/see-jupiters-galilean-moons-in-motion-from-junos-camera/

Este es un enlace a la página de la NASA dedicada a todo lo relacionado con la misión, como últimas noticias sobre los progresos de la sonda:

http://www.nasa.gov/mission_pages/juno/main/index.html

Para los que dicen que en el espacio no se oye nada, aquí se puede oír cómo suena Júpiter cuando uno atraviesa su magnetosfera:

http://www.popsci.com/listen-to-sounds-jupiter-captured-by-nasas-approaching-juno-spacecraft?src=SOC&dom=fb

Aquí se puede leer sobre los dos record Guinness que tiene Juno:

http://www.guinnessworldrecords.com/news/2016/7/nasa%E2%80%99s-juno-probe-recognised-by-guinness-world-records-as-fastest-ever-spacecraft

Un saludo y cielos claros a todos,

El equipo de Proyecto AN

Semana de la Ciencia 2016

¡Buenas tardes a todos!

Los de proyecto AN hemos pensado que la mejor forma de estrenar nuestra página es con un montón de actividades en la Semana de la Ciencia que además ¡son gratuitas! Aprende más sobre qué actividades son y cómo participar en ellas aquí.

 

Un  saludo a todos,

Marina P.

Presentación

¡Buenos días a todos!

El Proyecto Amigos de la Noche es una idea que surgió del deseo de hacer la ciencia más accesible para todos.

Nuestra intención es crear una cooperativa de tres profesionales de la ciencia y la comunicación para poder realizar actividades relacionadas con la divulgación, como charlas, cursos, observaciones astronómicas, talleres de experimentos, actividades didácticas de entretenimiento con un prisma científico, juegos, jornadas, congresos y un largo etcétera.

Parte de nuestro trabajo será estar en contacto constante con la comunidad científica y educativa. También contaremos con la colaboración de diferentes centros lúdicos e instituciones de enseñanza y también pretendemos llegar a un público más amplio fuera de estos ámbitos que esté interesado.

Para la realización de nuestras futuras actividades contamos con un material en constante aumento, entre el que ya cuenta un telescopio refractor, muy bueno para las observaciones astronómicas que realizaremos.

Los integrantes de la empresa ya tenemos cierta experiencia realizando actividades de divulgación de manera altruista. Con ello, tenemos la esperanza, de que al profesionalizarlo, podremos incrementar y mejorar el material con el que vamos a realizar las actividades, y también, ofrecer un servicio más personalizado, dependiendo de las necesidades de cada grupo con el que trabajaremos. Todos entendemos que el acceso a la formación y a la divulgación científica debe ser universal y, por ello, prevemos poder realizar en el futuro también actividades de carácter gratuito o que el beneficio sea una “donación”.

Actualmente nuestro equipo se compone de tres profesionales: Marina Petrova, Guillermo Herráiz y Paula Herràiz, pero esperamos aumentar nuestra plantilla a medio-largo plazo y, de esta forma, poder realizar más y más diversas actividades para hacer de la divulgación científica una realidad.

Somos tres jóvenes emprendedores que confiamos en nuestra capacidad individual como profesionales de nuestras áreas, pero por encima creemos en la potencia y el valor de los tres como conjunto. Queremos iniciar el proyecto empresarial con este pequeño pero sólido núcleo, pero somos conocedores de la necesidad de ampliar la plantilla a medio-largo plazo, para poder absorber una mayor cantidad de trabajo y hacer de la divulgación científica, en ocasiones tan olvidada por nuestra sociedad, una realidad.

Un cordial saludo,

Marina P.