La oculta relación de pi con la mecánica cuántica

Todos conocemos π (pi), ese infinito número que empieza por 3,14 y que lo utilizamos en círculos y arcos desde pequeños. En la Universidad de Rochester (EEUU) han encontrado una de las relaciones más sorprendentes de este número en la naturaleza. Según la publicación en la revista Journal of Mathematical Physics de noviembre de 2015, esta constante aparece en las fórmulas asociadas a la mecánica cuántica para el cálculo del estado energético de los átomos de hidrógeno.

“Encontramos la clásica fórmula de Wallis sobre π, descrita en el siglo XVII, en el campo de la mecánica cuántica del siglo XX” indica Tamar Friedmann, profesora de matemáticas y coautora del estudio. El mátemático John Wallis describe en su libro Arithmetica Infinitorum (1656) a π como el resultado de una serie de infinitas fracciones de números enteros.


En una clase de física de partículas, Carl R. Hagen pidió a sus alumnos de la Universidad de Rochester que aplicaran al átomo de hidrógeno el método variaciones, utilizado para hacer cálculos aproximados de los estados de energía de los sistemas cuánticos en los que no se puede calcular con precisión, como las moléculas. Pero el átomo de hidrógeno es de los pocos sistemas cuánticos en los que se permite calcular con exactitud mediante el uso de otras técnicas, luego utilizar el método variacional serviría para que los alumnos viesen los errores en el enfoque del problema.

En la resolución del problema, Hagen vio que el error del método variacional era de un 15% para el estado estable del hidrógeno, de un 10% para el primer estado de excitación y así de forma sucesiva., disminuyendo el error mientras aumentaba el estado de excitación del átomo, cosa extraña ya que el método da buenas aproximaciones únicamente para bajos niveles de energía.

Hagen pidió ayuda a Tamar Friedmann, que observó que al aumentar la energía, el límite del método variacional se acercaba al modelo de hidrógeno propuesto por Bohr a principios del siglo XX, que presenta órbitas perfectamente circulares del electrón, cuando en los estados más bajos de energía, la trayectoria es difusa y dispersa y en estados más excitados, se definen y la incertidumbre de los radios es menor.
La teoría de la mecánica cuántica se remonta a principios del siglo XX y la fórmula de Wallis ha existido durante cientos de años, pero la conexión entre las dos había permanecido oculta hasta 2015. Cuántas cosas estarán a simple vista y aún no hemos llegado a comprender.

Rocío Ayesa

Visión en 3D

Hace pocos días fui al cine a ver una película en 3D y me surgió una gran pregunta, ¿cómo funcionan esas gafas rojas y verdes?

Cuando cerramos un ojo observando un objeto y realizamos el mismo proceso con el otro ojo, podemos ver como el objeto “se mueve” con respecto a como lo veíamos con el otro ojo, aunque sabemos que el objeto no se ha movido de lugar. Lo que sí ha cambiado es la posición del observador. Cuando miramos con un solo ojo de forma individual es visto en 2D y con los dos, obtenemos dos imágenes en 2D que nuestro cerebro las combina formando una imagen tridimensional.

Cuando se graban las películas en 3D se intenta imitar lo que ocurre en lo explicado anteriormente. Se graba con cámaras paralelas para dar dos imágenes ligeramente distintas a cada ojo y que el cerebro las trate para formar la profundidad.

Hay diferentes técnicas, gafas pasivas o de polarización electromagnética y gafas activas.

Las primeras fueron las gafas anaglíficas, que son gafas pasivas. Proporcionan a cada ojo una imagen de color diferente. Una lente solo deja pasar la luz verde y la otra solo la luz roja. Al observar la película, vemos dos imágenes desincronizadas en diferentes colores. Con las gafas, una en tres dimensiones. Estas gafas tan típicas en los cines no tendrían por qué ser de esos colores, podrían ser una amarilla y la otra morada, o azul y naranja. Lo necesario es que los colores sean opuestos dentro de la rueda cromática.

La imagen obtenida no es de todos los colores, por ello se mejoró llegando a las gafas polarizadas. Estas, actuan como un polarizador, filtrando la luz mediante la polarización lineal: la lente derecha filtra ondas estrictamente verticales y la izquierda las horizontales, o viceversa. Así, cada ojo percibe una imagen diferente y nuestro cerebro se encarga de formar la imagen en tres dimensiones y a todo color. Aunque da problema cuando se inclina la cabeza, ya que el polarizador deja pasar diferentes ondas.

Las gafas activas llevan la propia electrónica para sincronizar la imagen. Evitan que el ojo izquierdo vea las del ojo derecho y al contrario. Llevan cristales LCD, una batería, un sensor infrarrojo y circuitos, lo que las hace pesadas y caras (por eso en el cine siguen utilizándose las de papel con dos colores, significativamente más baratas). Las gafas son las que filtran la imagen, obturando y desobturando a la misma frecuencia a la que se emiten los fotogramas de la película, siendo una velocidad elevada de modo que nuestro cerebro no nota el cambio, siendo interpretado como una sola imagen y creando un efecto de 3D.

 

 

Rocío Ayesa

Instrumentos de diagnóstico médico para el Tercer Mundo

En zonas subdesarrolladas en que la electricidad no siempre está disponible y los instrumentos de laboratorio tienen precios prohibitivos es necesario buscar soluciones baratas y no eléctricas. A eso se dedica el grupo de Manu Prakash en  la Universidad de Stanford, que hasta ahora ha publicado diseños para un microscopio, un laboratorio de análisis de fluidos y una centrifugadora que cumplen estos requisitos.

El primero de ellos, Foldscope (2014), consiste en un microscopio que se construye a partir de una cartulina, un juego de lentes y un led que ilumina la muestra, alimentado por una pila de reloj. Con este instrumento se puede amplificar la imagen entre 100 y 2000 veces, lo que da suficientes aumentos para detectar diversos parásitos, entre los que se encuentran E.coli  y los causantes de la malaria y la enfermedad de Chagas. También puede adaptarse mediante imanes para tomar fotos con un smartphone. Su coste está por debajo de un dólar (estadounidense) por unidad.

Ese mismo año propusieron un instrumento para llevar a cabo análisis en fluidos basado en una cajita de música modificada. Con una tarjeta microperforada se puede programar el experimento, que se hará depositando gota a gota del reactivo deseado en la cámara con la muestra. El prototipo constaba de cinco canales de fluidos y se puede usar para comprobar la calidad del agua in situ en zonas sin laboratorios próximos. Se espera que este instrumento, del que no se detalla su coste, sea mejorado en el futuro para abarcar un rango mayor de análisis, deje de ser un prototipo y se pueda emplear en países en vías de desarrollo.

Y, por último, a principios de este año, han publicado una centrifugadora hecha de papel, hilo de pescar y madera que no necesita ninguna infraestructura. El centrifugado es una técnica de laboratorio que consiste en girar muy rápido una muestra y sirve para separar fluidos con diferentes densidades. En el caso que nos ocupa, uno de los más interesantes es la sangre. Al hacer análisis de sangre es necesario centrifugarla para separar el plasma del resto. En el artículo, publicado en Nature Biomedical Engineering, describen cómo su prototipo de 20 centavos puede hacer lo mismo que una centrifugadora comercial de unos 700 dólares en el mismo tiempo o inferior, siendo impulsada sólo por un humano. Su funcionamiento está basado en un juguete infantil en que una pieza central con dos agujeros gira muy rápido al tirar de los extremos de dos cuerdas que atraviesan sendos agujeros.

Todos estos avances ayudarán a realizar pruebas diagnósticas en lugares subdesarrollados, y servirán también para acercar la ciencia a los colegios y otras instituciones de enseñanza.

Para despedirnos os dejamos un vídeo explicando el segundo invento y, para los muy entusiastas, los enlaces a los artículos científicos de origen, todo ello en inglés.

http://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0098781 (Microscopio)

https://arxiv.org/abs/1408.4874 (Análisis de fluidos)

http://www.nature.com/articles/s41551-016-0009 (Centrifugadora)

Un cordial saludo,

Guillermo Herráiz

¿Cómo ver la música?

Una de las cosas que más cautivan al ser humano es la música, pero ¿os habéis parado a pensar alguna vez que esas notas, esos armónicos, son vibraciones del aire?

Podemos oír porque nuestros oídos perciben los cambios de presión que producen las vibraciones de la onda sonora en el aire, convirtiéndolas a su vez en señales que el cerebro interpreta como sonidos. Son transmitidas por el aire, que en el caso de la atmósfera terrestre es algo favorable porque entre sus componentes se encuentra el oxígeno. Sin aire, no hay sonido. Estas perturbaciones del aire pueden ser desde una palmada, cuando se cae un jarrón de una mesa o los momentos en los que te vienes arriba y te pones a tamborilear la mesa con la canción que suena en tu cabeza.

¿Y cómo es posible que todas las guitarras de los rockeros del mundo suenen con las mismas notas? Fácil, los músicos afinan todos a partir de la nota LA, cuya frecuencia es 440 Herzios, variando la tensión y la longitud de las cuerdas de sus guitarras y manteniendo la relación de frecuencias existente entre las distintas notas, se consigue llevar este hecho a cabo. Cuanto menor sea la frecuencia, más grave será la nota. Y cuanto más larga es la cuerda, más grave es el sonido. Es por ello que un violín produce notas más agudas que una guitara y a su vez, un contrabajo más graves que la guitarra.

Ernst Chladni, considerado el fundador de la acústica, realizó un experimento en el cual fijó placas metálicas mediante un eje central y colocó un poco de arena esparcida, con el fin de producir el efecto estacionario y mediante un arco de violín, hizo vibrar la placa. El fino polvo se desplaza desde las zonas de vibración máxima hasta las zonas de vibración nula, por efecto de la gravedad. De este modo, el sonido puede verse.

Os adjuntamos un vídeo de un experimento algo modernizado con respecto al que realizó Chladni, pero que es igual de increíble que la música.

 

Estas figuras son algunas de las que pueden aparecer. Os animamos a hacer vuestra versión casera del experimento. Colocad una placa plana sobre un altavoz, o algo que transmita la vibración del sonido. Echad sal, e incluso si podéis colorearla le dará un toque más artístico aún. Y ya solo queda hacer sonar el altavoz con diferentes notas para ver el resultado.

Mandadnos vuestras fotos y vídeos con los resultados, ¡estamos deseando verlo!

Rocío Ayesa

Inauguración del Aula Magna

¡Buenas tardes a todos! Ya estamos en plenas vacaciones de Navidad y ello implica que tenemos algo más de tiempo para escribir de lo que ha ocurrido en los últimos tiempos.

El día 29 de noviembre parte del equipo de Proyecto AN tuvimos el inmenso placer de asistir a la inauguración del Aula Magna de la Facultad de Ciencias Físicas de la UCM y, como algunos del equipo seguimos estudiando ahí, no podíamos dejar pasar la oportunidad de escribir sobre ello.

Las obras de mejora en la Facultad han durado 24 años y, gracias a ellas, la misma cuenta ahora con dos de sus alas completamente renovadas, varias aulas magnas y una biblioteca nueva con pequeñas salas de estudio en grupo, una petición de los alumnos desde hace mucho tiempo.

En el acto de apertura participaron varios de los antiguos decanos de la facultad y también la actual decana. Para inaugurar la sala se invitó a Ignacio Cirac a dar una charla sobre computación cuántica y abrir de nuevo el ciclo de charlas “Hablemos de Física” que se realiza dese hace años en la facultad. Nadie se quiso perder el acontecimiento y el aula estaba a rebosar.

Ahora vamos a dar una pequeña presentación del ponente y un pequeño resumen de su charla que fue extremadamente interesante y sobre un tema de actualidad en la investigación.

 

Ignacio Cirac

Físico español nacido en el año 1965 que ha sido reconocido por sus investigaciones en la computación cuántica y la óptica cuántica, que se engloban en la teoría cuántica y la física teórica.

Fue licenciado en Física Fundamental por la Universidad Complutense de Madrid y obtuvo el título de Doctor por el Departamento de Óptica de la misma universidad. Ha trabajado, entre otros, en la Universidad de Castilla-La Mancha, EE UU y Austria. Actualmente colabora con el grupo de Teoría Cuántica de la Información del Instituto de Ciencias Fotónicas (Barcelona) y es director de la División Teórica del Instituto Max Planck de Óptica Cuántica en Alemania desde el año 2001.

Su investigación se centra en la teoría cuántica de la información, ha publicado más de 200 artículos en revistas de prestigio y es uno de los autores más citados ­de su campo. Tiene numerosos premios en reconocimiento a su trabajo entre los que destacan la medalla Franklin en física, el premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica y la medalla de Honor del Instituto Niels Bohr.

 

Tecnologías cuánticas

La charla ofrecida por Ignacio Cirac fue de un nivel bastante alto así que nuestro resumen de la misma también lo es. En caso de que el lector no entienda alguno de los conceptos puede preguntar en los comentarios y lo intentaremos aclarar. La charla comenzaba con las razones para el desarrollo de una computación diferente a la que tenemos hoy en día. Actualmente, la computación tal y como la conocemos está llegando a sus límites físicos. Los transistores utilizados en los ordenadores son cada vez más pequeños y más rápidos. Tal es el punto que, en los más pequeños fabricados lo que se tiene es que los electrones, al viajar por el circuito se salen del camino que les ha sido marcado debido al efecto túnel. Esto provoca fallos en el funcionamiento y hace que necesitemos una nueva forma de hacer ordenadores si queremos llegar a velocidades mayores o a poder procesar una mayor cantidad de información. Así es cómo se llega a usar las propiedades cuánticas de la materia para hacer un nuevo tipo de ordenadores: los computadores cuánticos.

En la base de la computación cuántica se encuentran los qubits o bits cuánticos. Estos son unidades de información similares a los bits clásicos, pero mucho más eficientes. Utilizando la superposición de estados cuánticos de la materia se llega a que tres qubits cuánticos tienen  (8) estados cuánticos simultáneos. Eso implica que contienen mucha más información que los bits clásicos.

Uno de los procesos más utilizados en el funcionamiento de los ordenadores es el de la factorización de números que se utiliza en la encriptación. Esta se emplea para seguridad de las comunicaciones, por ejemplo, para mantener las tarjetas de crédito seguras en transacciones por internet. Este proceso es muy largo para un ordenador convencional siendo que el tiempo que tarda el mismo en factorizar un número crece de forma exponencial con el número de cifras del mismo. Con los ordenadores cuánticos este tiempo tendrá una tasa de incremento cuadrática, lo cual, en el caso de números especialmente grandes, se traducirá en una gran reducción del tiempo de procesamiento. Otra gran utilidad de los computadores cuánticos será que se podrán mejorar considerablemente las simulaciones de moléculas grandes. Actualmente las mismas presentan problemas debido a que con el aumento de las partículas implicadas aumenta exponencialmente el tiempo que se necesita para realizar la simulación. De la misma forma, mejoraría considerablemente la simulación del comportamiento de nuevos materiales.

La creación de un nuevo tipo de computadores también presenta nuevos problemas y nuevos retos. Uno de los más graves, desde el punto de vista de la seguridad es, precisamente, su velocidad. Si tenemos una gran velocidad a la hora de descifrar la información eso implica que se podrán desencriptar los mensajes y las comunicaciones serían mucho menos seguras. Para contrarrestarlo se están desarrollando nuevos métodos de encriptación (criptografía cuántica) que permitan que las comunicaciones sigan siendo seguras. Con los nuevos métodos, por ejemplo, en las tarjetas de crédito, se conseguiría que se puedan usar pero que la información que contienen se destruya al intentar copiarla y que, además, avise al creador de la información para que este pueda tomar medidas. También se está trabajando en un nuevo sistema de navegación con una base distinta al GPS: el acelerómetro que pretende tomar la posición y la velocidad inicial del vehículo y, a partir de ahí, guiar al mismo utilizando la aceleración (tanto su valor, como su dirección y sentido). De esta forma lo que se consigue es que no necesite captar señales y poder guiar al vehículo, por ejemplo, a través de los túneles.

A la hora de intentar construir los nuevos computadores una gran dificultad es que la probabilidad de fallar aumenta exponencialmente con el número de qubits implicados en el proceso. Esta es una de las razones por las cuales la computación cuántica es aún inviable. El fallo se intenta corregir enviando información redundante, de forma que si la información que llega es siempre la misma, salvo casos muy aislados, estos se puedan corregir. Aun así, los procesos llevados a cabo por los computadores cuánticos tienen que serlo en condiciones de perfecto aislamiento para reducir todo lo posible los fallos en los mismos.

Actualmente muchas grandes empresas están invirtiendo en la investigación y el desarrollo de los computadores cuánticos. Están saliendo los primeros prototipos de computadores, lo que implica que es una tecnología factible. La computación cuántica, sin embargo, no está muy avanzada aún, de forma que es un campo de investigación que tendrá un gran crecimiento en el futuro.

 

Marina P.

 

The Big Bell Test

bell-test¡Buenos días a todos! ¡Hoy es el día! Desde Proyecto AN os queremos animar a participar en “The Big Bell Test”. Se trata de un proyecto global con el que se pretende incorporar el comportamiento aleatorio del ser humano para hacer experimentos de física cuántica.

The Big Bell Test está dirigido por Morgan Mitchell que es el líder del grupo en óptica cuántica atómica de ICFO. Dado que el experimento necesita un gran número de personas, todos los canales de divulgación y comunicación estamos dando toda la publicidad posible.

El origen

El Test de Bell fue propuesto en el año 1964 por John Bell. Consiste en hacer una serie de medidas escogidas al azar y comprobar la correlación de las respuestas. Si el valor de las respuestas estuviera determinado por una variable oculta, las correlaciones no podrían superar cierto valor. Por tanto, si se observan correlaciones mayores se podría deducir que las respuestas son aleatorias, es decir, no están predeterminadas. El test ha sido implementado en varias ocasiones obteniendo en todas ellas resultados a favor de la mecánica cuántica y descartando las variables ocultas. En este caso, el test se implementa sobre los humanos como seres capaces de elegir libremente sin depender de la elección de otros.

¿Cómo participar? 

Para participar en el experimento, solo hay que jugar a un juego que se puede encontrar en la página web del proyecto (al final del artículo). En el juego, tendréis que introducir 0s y 1s de la manera más impredecible que podáis.

Todos los avances relacionados con el experimento los podéis seguir en los siguientes enlaces:

thebigbelltest.org

@TheBellsters

facebook.com/TheBellsters

bbt@icfo.es

También, si queréis más información sobre el Big Bell Test, os dejamos el enlace de la página web en castellano: http://thebigbelltest.org/#/home

Laboratorios implicados en el Test de Bell ahora mismo son: ICFO (Barcelona), U. Griffith (Brisbane), EQUS-U. Queensland (Brisbane), CEFOP-U. de Concepción (Chile), UCTC (Shanghái), U. de la Costa Azul-CNRS (Niza), IQOQI-Austrian Academy of Sciences (Viena), QUDEV Lab-ETH (Zurich), y LMU (Munich).

Esperamos que os lo paséis bien jugando.

 

Proyecto AN

 

 

Calendarios 2017

¡Buenos días a todos!

cartel-calendariosAunque la Semana de la Ciencia ya se ha acabado, en Proyecto AN ¡no paramos! El proyecto que tenemos entre manos esta vez son unos calendarios muy especiales. Son calendarios de pared en los que cada mes lleva la foto de un experimento de física con una pequeña explicación del fenómeno que se vea representado en la misma.

Vamos a hacer una lista de pedidos de los calendarios, y luego haremos entregas antes de las vacaciones de Navidad. Para hacer un pedido, solo tenéis que contactarnos a nuestro correo infoproyectoan@gmail.com.

El precio por calendario será de 9 €.

Podemos hacer entregas de los calendarios por todo Madrid y también por Valencia después del 23 de Diciembre. Sobre todo preferimos hacer las entregas en la Facultad de ciencias Físicas de la UCM.

Si tenéis cualquier tipo de duda, siempre nos podéis contactar y preguntar.

Y…. ¡estad atentos! Pronto subiremos las fotos de las actividades de la Semana de la  Ciencia.

 

Un cordial saludo,

Marina Petrova

Del Bosón de Higgs a la píldora anticonceptiva, Elina Berlund

De encontrar el bosón del Higgs a reducir el consumo de la píldora anticonceptiva. Así son los últimos años de trabajo de Elina Berlund.

Por supuesto no es el “único método anticonceptivo” ni la piedra angular que vaya a cambiar las relaciones sexuales del mundo entero. Pero desde luego es más que llamativa la carrera  de la física sueca.

Si en 2012 Berlung estaba trabajando en el CERN en búsqueda del famoso bosón… en 2016 su nombre vuelve a la actualidad, tras un cambio radical decidido por la propia investigadora.

Tres años de estudio para concluir en un trabajo es capaz de determinar el proceso de fertilidad de la mujer con un 99.5% de efectividad. Un avance a la altura de la píldora tradicional o del propio preservativo. Con un gran avance con respecto a la píldora tradicional: no tener ningún efecto secundario. .

Lo mejor de todo, la aplicación no tiene ningún efecto secundario, y justo a la entrada de las mujeres requiere su temperatura diaria para trazar su fertilidad durante todo el mes.

Este descubrimiento se basa en algo tan básico como medir los ciclos de la mujer y reaccionar en función a ello, lo que se conoce como el método del ritmo. En principio básico es muy sencillo, al fin y al cabo solo hay algo más del 25% del mes en los que una mujer se puede quedar embarazada. Pero no todo debe radicar en no practicar sexo estos días o atiborrarse a hormonas para conseguir que el óvulo no sea fecundado.

La clave de Berlung ha sido emplear los algoritmos que ya utilizó para estudios como el del aclamado bosón y aplicarlos a los diferentes ritmos de cada una de las mujeres. Pero… ¿cómo?

Fácil (para una mente como la suya), a través de la temperatura corporal de la mujer. A lo largo del ciclo menstrual la temperatura de la mujer fluctúa. Tras la ovulación la temperatura aumenta en función de un aumento de la progesterona hasta 0,45 grados centígrados más.

Con el trabajo de Berlund el mes reproductor de la mujer se clasifica en días verdes (en los que no hay riesgo de embarazo) y días rojos (idóneos para concebir). Probado en más de 4000 mujeres con un rango de edades de 20 a 35 años, se estableció un porcentaje significativo del 99,5%.

Para contextualizar, el extendido uso del profiláctico tiene un 98% de efectividad y el DIU un 99%. Por tanto el sistema de Berlund tiene mejores cifras que éstos dos inventos tan populares.

El propósito de la física es encontrar una alternativa no química como método anticonceptivo. Pro supuesto que pueda ir acompañado de otros métodos para mayor seguridad o bien para evitar otro tipo de circunstancias como el contagio de ETS.

El único contra, difícil de registrar en una estadística es el nivel de constancia de cada mujer o de cada pareja en general para las mediciones de la temperatura y las anotaciones de los ciclos de cada una.

Se estima que con una buena praxis del sistema sólo 5 de cada 1000 mujeres resultarían embarazadas (sin desearlo) con este método, una tasa mejor que los resultados que ofrece la píldora tradicional. Aunque el riesgo de que la aplicación no se empleara correctamente el porcentaje bajaría sustancialmente hasta resultar 7 de cada 100 mujeres embarazadas, por lo que soportaría una eficiencia del 93%. Berlung no se rinde en aumentar la fiabilidad de su método y por ello sigue trabajando para perfeccionar la aplicación.

El proyecto continúa y cada vez cuenta con más científicos que se investigan para que todos podamos hacer sin riesgo a un embarazo no deseado, algo tan simple como copular.

¿Una nueva interacción fundamental?

Las cuatro interacciones fundamentales de la naturaleza (gravitatoria, electromagnética, nuclear fuerte y nuclear débil) pueden tener una nueva compañera. Attila Krasznahorkay y sus compañeros del Instituto de Investigación Nuclear de la Academia de Ciencias húngara descubrieron en 2015 una anomalía en la desintegración de un núcleo atómico (berilio), que les llevó a proponer la existencia de un nuevo bosón tan sólo 34 veces más pesado que el electrón, al que de momento han llamado X.

Un bosón es un tipo de partícula subatómica. Algunos bosones son los encargados de transmitir las interacciones fundamentales: los fotones, por ejemplo, son bosones. Este nuevo bosón X podría ser el transmisor de una nueva interacción entre partículas, y sería una muy peculiar: afectaría a los neutrones y a los electrones, según Jonathan Feng y otros investigadores de la Universidad de California, Irving. Hasta ahora, las otras fuerzas afectan a todas las partículas (gravedad, interacción débil), sólo a las partículas cargadas como el electrón y el protón (electromagnetismo) o sólo a los componentes del núcleo atómico y otras similares (nuclear fuerte). Sin embargo, la interacción X actuaría sobre los protones con una fuerza mucho menor a como actuaría sobre los neutrones (un 8%, como máximo). Por eso la llaman protofóbica.

La existencia de nuevas interacciones fundamentales puede ser necesaria para explicar la materia y la energía oscuras. Estas forman la mayor parte del universo conocido, pero no se sabe de qué están compuestas o qué las genera. Este nuevo bosón X podría arrojar luz sobre la materia oscura, aunque eso queda para investigaciones posteriores.

¿Este descubrimiento es seguro? No. Hace falta una gran cantidad de experimentos adicionales para confirmarlo, y ya están en ello centros de investigación tan importantes como el CERN o el MIT. Se espera tener datos suficientes en aproximadamente un año. Pero, en palabras del físico teórico del MIT Jesse Thaler, si se confirmara sería nuestra primera incursión experimental fuera del universo visible.

Si queréis saber más, os dejo los enlaces de la noticia en Nature y el artículo original del equipo de Feng:

http://www.nature.com/news/has-a-hungarian-physics-lab-found-a-fifth-force-of-nature-1.19957

http://journals.aps.org/prl/abstract/10.1103/PhysRevLett.117.071803